Empieza por acceso y recuperación.
Usa una contraseña exclusiva y segundo factor o passkeys si el proveedor los ofrece. Protege y actualiza la recuperación. Prefiere cuentas individuales; para buzones compartidos, usa delegación y permisos compatibles.
Revisa sesiones, reglas y reenvíos.
Si sospechas acceso indebido, revisa dispositivos, sesiones y apps conectadas. Busca reglas que oculten mensajes, reenvíen conversaciones o borren avisos. Revoca lo desconocido y revisa la recuperación. Cambiar solo la contraseña puede no eliminar todos los accesos.
SPF: qué servicios pueden enviar.
SPF publica en DNS qué orígenes pueden enviar por el dominio usado en la comprobación. Incluye servicios legítimos y evita registros SPF duplicados. Revísalo al cambiar de proveedor o añadir herramientas de envío.
DKIM y DMARC: firma y política.
DKIM permite comprobar una firma del mensaje. DMARC usa alineación de dominio y autenticación para aplicar la política y orientar informes. Planifica su adopción para no bloquear envíos legítimos. No cifran el contenido ni impiden toda estafa.
Confirma peticiones sensibles por otro canal.
Cambios bancarios, pagos urgentes y solicitudes de documentos requieren confirmación independiente. Un remitente conocido puede estar comprometido. Acuerda cómo confirmar y denunciar sin reenviar enlaces o archivos maliciosos.
¿Qué has revisado?
Marca lo que revisaste. Las marcas solo están en esta página: no acceden a tu cuenta ni hacen auditorías.
Preguntas frecuentes.
¿Recibir un mensaje falso prueba que entraron en mi cuenta?
No. El remitente puede falsificarse sin acceder a tu cuenta. Revisa sesiones, reglas y envíos desconocidos para distinguir ambos casos.
¿El diagnóstico DNS evalúa toda la seguridad del correo?
No. Revisa registros públicos del dominio, no contraseñas, sesiones, mensajes ni todos los sistemas de envío. Úsalo junto a la revisión de accesos.
Referencias para continuar.
Orientaciones de fuentes oficiales para profundizar.